MARCELO GULLO


 el argentino que es bestseller en España con sus libros que demuelen la Leyenda Negra de la conquista

 

Claudia Peiró

 

Infobae, 14 de Enero de 2023

 

Nadie es profeta en su tierra, suele decirse, y en el caso del rosarino Marcelo Gullo, doctor en ciencias Políticas y profesor en la Escuela Superior de Guerra y en universidades, parece cumplirse la sentencia bíblica. Su libro Madre Patria, cuyo subtítulo es Desmontando la leyenda negra de Bartolomé de las Casas al separatismo catalán, publicado en España en mayo de 2021, se puso de inmediato al tope de ventas en todas las categorías, y permanece hasta ahora entre los libros mejor vendidos en la categoría historia y política. No se trata del primer título de Gullo que ya ha publicado varios ensayos en nuestro país, pero sí del primero editado en España.

 

A Madre Patria, le siguió Nada por lo que pedir perdón. La importancia del legado español frente a las atrocidades cometidas por los enemigos de España (Espasa, 2022), libro en el que no sólo defiende a España de las acusaciones ya seculares de genocidio y espoliación del continente americano, sino que sostiene que el imperio español fue de un carácter civilizador muy diferente al que desarrollaron otras potencias colonialistas, como Inglaterra, Holanda o Francia, que no por casualidad son las más entusiastas en la difusión de la Leyenda Negra sobre la conquista y colonización españolas.

 

El año pasado, el libro fue primero en ventas en España en su categoría en octubre, mientras que en el mismo mes Madre Patria seguía en el top five.

 

Sin embargo, ninguno de esos dos títulos está en venta en las librerías de la Argentina, ni en ningún otro país hispanoamericano. Hasta ahora, ni siquiera las socias o sucursales de las casas que editaron los libros en España han querido editarlos de este lado del Atlántico. No quiere decir que no se lean en el país; los interesados los encargan a España o los adquieren en formato digital.

 

Lo que sí se edita y reedita por estos pagos es la rancia leyenda negra antiespañola a la que han adherido con entusiasmo los gobiernos bolivarianos de la región y los progresistas en general. Tan es así, que en 2021, el mismísimo Andrés Manuel López Obrador increpó públicamente a Marcelo Gullo por sus tesis. El presidente mexicano es uno de los más entusiastas adeptos de la teoría de que España debe pedir perdón por lo que califica de “ocupación militar” de América, a la vez que, cuando se encuentra con sus pares estadounidenses, no les reclama nada por los agravios pasados y los llena de elogios.

 

En esta entrevista con Infobae, Gullo explica las razones de esta “actualidad” de las críticas a España y de la censura a sus libros. La Leyenda Negra “tiene los pies de barro”, dice, y por eso sus cultores eluden el debate.

 

— Escribiste dos libros, uno en el 2021, otro en octubre de 2022, ambos son best sellers en España, pero acá, en tu país, no se venden.

 

— No, no se venden. En ninguna librería de Hispanoamérica. No se vende en México, ni en Bogotá, ni en Medellín, ni en Cuenca, ni en Quito, ni en Guayaquil, ni en Buenos Aires.

 

— ¿Con qué tema te metiste como para que estos dos libros tan exitosos, que han estado en los primeros puestos de venta por varios meses en España, generen tanto rechazo acá?

 

— Bueno, con el nudo del progresismo, ¿no? Con el nudo del progresismo, que es la nueva ideología de subordinación de la oligarquía financiera mundial. La oligarquía financiera mundial es el gran actor de las relaciones internacionales. Existió siempre, pero toma una autonomía muy importante después de la caída del Muro de Berlín, la disolución de la Unión Soviética, la revolución tecnológica y sobre todo a partir del gobierno de Barack Obama.

El progresismo tiene tres ejes principales: el aborto serial, a como dé lugar, la ideología de género y la falsificación de la historia. Porque el origen de la mala política es la falsificación de la historia. En el caso nuestro, de nuestro subcontinente, esa falsificación de la historia comienza por la conquista española de América. Dice Perón, yo lo cito en el libro, que si la Argentina negara a España, quedaría inmediatamente vacía y todas sus ideas carecerían de originalidad. Mi libro se mete con uno de los pilares de la subordinación ideológica que es la falsa historia de la conquista española de América, lo que comúnmente se ha denominado leyenda negra.

 

— Se está instalando la visión de que los españoles vinieron a acá, saquearon y exterminaron, pero cómo surgieron las naciones hispanoamericanas si no es por esa misma llegada de los españoles. ¿Qué es México? Un país mestizo. Perú, Bolivia, todos países mestizos que surgen de la colonización. Se pretende negar la génesis misma de este continente.

 

— Bueno, el marxismo clásico, no el marxismo nacional que en Argentina encabezó Jorge Abelardo Ramos, siempre negó la idea de nación. Entonces esto no es nada más que un revival de la negación misma de nuestra nación. Una nación inconclusa, que se extiende desde California, no desde Río Grande, desde California hasta la Tierra del Fuego. Que tiene su origen a partir de aquella fecha magnífica, y no digo magnífica por casualidad, que fue 1492. Porque antes de que España llegara a América lo que había en América no era un paraíso terrenal, era un infierno. Esa es la verdad.

La verdad que los negro-legendarios ocultan es que esto era un infierno. En Colombia, en lo que hoy es la ciudad de Popayán, estaban los pijaos. ¿Qué hacían esos simpáticos pijaos? Cuando atacaban una tribu chibcha, mataban a todos los hombres y se los comían, pero no a las mujeres chibchas. Las capturaban para que sirviesen como vacas. Las iban continuamente dejando embarazadas y cuando los niños llegaban a los 12 años, se los comían. Se comían a sus propios hijos. Esto no lo dice un católico ni un hombre de derecha, lo decían los antropólogos de izquierda en 1940. Antropólogos colombianos.

 

¿Y qué había en México? Una nación opresora, la azteca, que oprimía a decenas de otras naciones. ¿Qué les pedía? ¿Materias primas? No. ¿Horas de trabajo?, diría Marx. No. Les pedía a sus hijos, a sus nietos, a sus hermanos, para llevarlos a un altar, sacarles el corazón. No era un ritual simplemente religioso, después se los comían. Los partían como si fuesen pollos o cerdos. A mí me causa una gracia bárbara cuando van y les muestran a los turistas las lindas pirámides que tenían los aztecas, qué maravilla de tecnología. Pero uno no admira una civilización por sus obras materiales, sino por sus valores. Y los valores de esta gente eran inexistentes, se comían a los otros seres humanos. Esa es la verdad que los negro-legendarios ocultan. Cada vez que se hace una excavación en México en el Metro encuentran paredes y más paredes de cráneos humanos. ¿Cómo van a ocultar eso? No tienen forma. Tienen que mentir. Son unos mentirosos.

 

— ¿Por qué esta leyenda negra? Porque nace casi con la conquista, ya que la generan los competidores de España. ¿Pero por qué está resurgiendo? En los últimos 20, 30 años, en particular.

 

— Muy sencillo, porque los gobiernos actuales de Hispanoamérica, que no son gobiernos de izquierda, son gobiernos progresistas, no son rojos sino rosados, son sirvientes de la oligarquía financiera mundial, el señor (Gustavo) Petro, el señor Evo Morales, el señor (Gabriel) Boric, (Pedro) Castillo, que ahora está preso, no son nada más que la mano de obra más barata que ha tenido jamás el imperialismo internacional del dinero. ¿Qué quiere el imperialismo, qué quiso siempre, qué quiere hoy su heredera que es la oligarquía financiera mundial? Quiere Estados pequeñitos. Cuanto más pequeñitos, mejor, más fáciles de dominar.

Entonces si yo digo, como dicen los negro-legendarios que antes de la llegada de los españoles había en América un paraíso, 700 o 1.000 lenguas distintas con 700 naciones distintas, ¿qué hay que hacer? Rechazar lo que trajo el supuesto invasor, la lengua, los valores, volver a esas supuestas naciones originarias y entonces que se empiece a hablar guajiro, quechua, aimara, y se excluya completamente al español. Que se empiece a hablar mapuche en el Sur de Chile, al principio en la escuela primaria, después en la secundaria, después en la universidad, después en la administración pública y después que nadie más hable español. Y como decía Manuel Ugarte, que ya lo vio esto en la década de 1920, siempre la fragmentación lingüística es la antesala de la fragmentación política.

Entonces estos muchachos, estos buenos muchachos ¿a qué nos conducen? A una fragmentación política a través de la fragmentación lingüística. Han tomado como bandera el odio a España, la leyenda negra, porque han abandonado la defensa de los trabajadores. Han abandonado las viejas banderas de izquierda. Han abandonado el buscar la justicia social, el defender a los pobres. ¿Ahora qué defienden? Nada. A los pueblos originarios que son originarios de Asia. Pero a los trabajadores no, porque las leyes que puso el neoliberalismo en Argentina un gobierno progresista jamás las sacó. La apertura indiscriminada de la economía el gobierno progresista jamás la sacó. Muy progresistas, pero en justicia social no. Volver a los derechos de los trabajadores no.

 

— Se instalan falsas contradicciones además. Se inventa por ejemplo que la Argentina actual es una sociedad patriarcal, o que nuestro problema es el racismo. Se instalan problemas artificiales. Pero vos decís que estas políticas están afectando incluso a la sociedad norteamericana. Eso es novedoso. Y es verdad que hemos visto cosas muy graves, una agudización de los enfrentamientos y de la violencia social.

 

— Sí, hemos visto por ejemplo derribar la estatua de Washington, de Jefferson. No seré yo quien los defienda a ellos. Pero ¿qué pasa?, que esta oligarquía financiera mundial siempre actuó primero aliada a Inglaterra, después a los Estados Unidos; cuando vio que Inglaterra se iba para abajo y Estados Unidos ascendía como poder, se alió con los Estados Unidos. Porque siempre necesita de alguien que sea su garrote. Ahora, cuando ya tuvo tal autonomía que puede dar golpes de mercado y maneja los medios de comunicación, se empieza a desprender de los Estados y empieza incluso a subordinar y a tratar de destruir a los mismos Estados antes aliados con ella.

Entonces lo que vemos es una demolición de Occidente, quieren destruir toda la cultura occidental. Y resulta que en Estados Unidos no se puede estudiar más a Beethoven porque Beethoven era racista. Yo les digo pero muchachos, no sean ignorantes, a Beethoven le llamaban el español en Alemania. A él lo discriminaban porque para Alemania era morochito. Era morocho, petiso, así que lo llamaban el toro español. Lo discriminaban. ¿A Beethoven lo acusan de racista? ¿Ustedes no estudiaron nunca nada? No quieren que se lea La Ilíada porque en esa época tenían esclavos, pero pedazo de ignorante, los esclavos en Grecia eran blancos, no negros, blancos eran. Acá hay una idea de destruir la civilización occidental y todo lo que ella representó, lo bueno, no lo malo. Porque Occidente a partir del imperialismo inglés, su consagración y su hegemonía mundial, se transformó en imperialismo. Pero había un montón de cosas para rescatar del verdadero Occidente. Que se parte con la Reforma, esa es la verdad. Y hay una deriva ahí en Inglaterra donde se consagra que es bueno lo que es útil. ¿Y qué es bueno? Lo que me hace ganar dinero. Ni el bien, ni la verdad, ni la belleza, ni la justicia.

 

— Tu libro se llama “Nada por lo que pedir perdón”, en alusión a los constantes reclamos, 500 años después, de que España pida perdón, que la Iglesia Católica, por supuesto, que es otro blanco de estas políticas, pida perdón. ¿Cómo se explica que un argentino escriba lo que los españoles deberían haber dicho hace rato? Muchos en la élite española se hacen esa autocrítica exigida; en 2019 no conmemoraron los 500 años de la conquista de México, por ejemplo.

 

— Porque España vive una subordinación ideológica perfecta. Que también la vive Argentina. Estoy dándole vueltas a una especie de paralelismo entre la historia de España y la historia de Argentina que fueron las únicas dos naciones hispánicas, dos pueblos hispánicos, que lograron industrializarse después de la Segunda Guerra mundial. Es decir nosotros nos quedamos retrasados en historia de la humanidad en materia de poder, porque no logramos industrializarnos. A partir de 1750, Inglaterra se industrializa, después Francia, Estados Unidos… Tardíamente, pero aceleradamente, la Argentina se industrializa después de 1943/45. España, después de la Segunda Guerra Mundial. Y curiosamente estas únicas naciones que habían adquirido poder a través de la industria, porque la industria es poder, sufren una subordinación gigantesca.

Primero una subordinación económica, a ambas se les amputa su aparato industrial. Acá con la dictadura militar comienza el desmantelamiento del aparato industrial, con la sangrienta dictadura militar. Allá, después, en la década del 70 y en los 80. Esa amputación en Argentina es sin anestesia. Allá con la anestesia del confort que daba el turismo. Se les amputa primero la soberanía económica a través de la pérdida de la industria. Después, la soberanía militar, en Argentina con la excusa de la Guerra de Malvinas: desmantelamiento de la industria militar, destrucción del ejército. Allá también, con la incorporación a la OTAN. Pero siempre allá con anestesia. Allá se pagan buenos sueldos a los militares, acá no. Allá con anestesia, acá sin anestesia, la operación de amputar un miembro. Y después se nos amputó la soberanía cultural a través de la falsificación y de la negación de nosotros mismos. Lo mismo allá, siempre con anestesia.

Y entonces una sociedad que estaba adormecida, completamente subordinada por los medios de comunicación, con una izquierda cipaya que odia a España, -hay excepciones, por supuesto, como Alfonso Guerra, que hace el prólogo de mi libro Madre Patria-, pero la verdad es que hoy hay una izquierda cipaya en España que odia a España, e impone esto. Entonces yo digo pero muchachos, escúchenme, están todos locos, qué les pasa. Hay que despertarse. Si eso no fue así, si se puede probar que no fue así. No quiere decir que España no cometió errores, no. No quiere decir que no pecó, porque España cuando peca, peca mucho. Quiere decir que las obras positivas fueron mucho más que las obras negativas, porque si no querría decir que hay pueblos de santos, y no hay pueblos de santos. Había héroes y había malvados, asesinos, había mujeres virtuosas y mujeres prostitutas. Y hay hombres que al mismo tiempo tienen actos heroicos y actos repudiables.

¿Quién en la vida ha sido un santo? Hay algunos, muy poquitos. Entonces uno mismo en su vida tiene actos buenos y actos malos. Lo que hay que ver al final de la vida es si fueron más las partes positivas que las partes negativas. Y la presencia de España en América es mucho más positiva que negativa. Yo me pregunto siempre, si España vino solo a robar, matar y asesinar ¿por qué entonces creó treinta y pico de universidades? ¿Por qué sembró América de universidades? ¿Por qué sembró de hospitales gratuitos para negros, para pobres, para indios, para blancos? Pero sobre todo por qué enseñó en esas universidades que el poder venía de Dios, Dios se lo daba al pueblo, que el rey debía comportarse como un padre y si no lo hacía así el pueblo tenía derecho a la revolución, incluso al tiranicidio. Maquiavelo diría pero España estaba loca, y yo le contesto a don Nicola no, no estaba loca España, lo que pasa es que España nunca consideró a América como una colonia. Nunca la consideró como un botín.

 

— Por lo menos en tiempos de los Habsburgo. Cambió con la llegada de los Borbones al trono y ahí…

 

— Con la llegada del primer Borbón a España que era un francés que odiaba a España que gobernó 40 años, 40 años. Y que era nieto de nada más y nada menos que de Luis XIV, el enemigo acérrimo de España. Y ahí se produce un trauma gigantesco.

 

— Ahí cambia mucho el enfoque. Y en parte es la explicación de las guerras de independencia, porque la necedad de la monarquía borbónica lleva a una ruptura total. ¿Cuántas veces los patriotas americanos le propusieron a España una relación de igual a igual? Y Fernando, el tarado, perdón, de Fernando VII no aceptó.

 

— No quiso. Pero además es con el primer Borbón que España asume la leyenda negra. Porque él llega y se llena de obras de teatro negro-legendarias. Las obras de teatro eran como si fuese Netflix hoy. Todo el mundo iba. Y todas, Madrid, Zaragoza, llenas de obras de teatro importadas de Francia negro legendarias donde hablaban pestes de Pizarro, de Cortés, de Isabel, de Fernando, pestes. Y ahí la nobleza española estuvo muy mal, llenando esos teatros, aplaudiendo. De rodillas ante el primer Borbón. Denigrándose a sí mismos. Eso causó un trauma gigantesco porque había un montón de hispanoamericanos que estaban allá e iban al teatro y decían bueno, si esto mismo lo dice la monarquía española quiere decir que fue así. A confesión de partes, relevo de pruebas. Eso causó un trauma gigantesco del cual no pudimos salir hasta el día de hoy. En mis libros están todas las obras de teatro con el autor, el contenido de cada obra y cómo eran las traducciones que venían del francés, porque eran todas traducciones francesas.

 

— La historia contra fáctica es un buen ejercicio para este tema: el encuentro de América con Europa tarde o temprano se iba a producir. Era inevitable. Por lo tanto, los críticos de la conquista española deberían pensar qué hubiera pasado si, en vez de venir los españoles, venían otros. Les hubiera ido bárbaro a los indígenas americanos ¿no? Hay anacronismo en el análisis y falta de contexto sobre ese encuentro de dos mundos que se ignoraban.

 

— Un día estuve con Evo Morales. Tengo una foto con él. Le dije Presidente, se lo digo con mucho respeto, si en vez de España hubiese venido Inglaterra a la América del Sur, la primera posibilidad es que usted no hubiese existido. En el mejor de los casos, tampoco hubiese llegado a presidente; estaría como están los apaches, como están los navajos: en una reserva. Están en las reservas ahora con un poquito más de dinero porque les dieron un casino. Pero pobres, muertos de hambre y borrachos. Esa es la verdad. Está acá, como Presidente, porque España aplicó una política de mestizaje. Porque España creó 33 universidades y colegios secundarios como el de San Pablo en Lima donde cuando tenía 45.000 libros Harvard tenía 4.300. Se quedó mudo. Porque no hay ningún navajo, ni apache, ni comanche que haya llegado a gobernador de Arizona, de Texas o de Nuevo México.

 

— Más allá de la actitud vergonzante que tiene el gobierno español actual que por ejemplo decidió no festejar los 500 años de la conquista de México, en 2019, ¿existe en España una corriente de historiadores, de pensadores, que combatan esta leyenda negra?

 

— Sí, existe. Quizás la persona más importante es Elvira Roca Barea, con su libro Imperiofobia. Fue la primera mujer con agallas, que se pone de pie y dice señores, esto es una farsa. Tuvo ella un coraje y una brillantez extraordinarias y realmente se le debe un gran reconocimiento por su labor. Y hay una reacción como cuando un cuerpo humano es atacado y está moribundo que intenta defenderse. Pero la verdad es que hay un sector político que hoy encabeza Pedro Sánchez, que odia a España. Realmente la odia. Odia todo lo que España representó en la historia. Para él, España es un mito. Para él, España no debería haber existido, por lo tanto odia la conquista de América. Pero él es simplemente la expresión de un grupo de militantes políticos disfrazados de intelectuales, de profesores, de investigadores, que tienen su gran catedral en la Universidad Complutense de Madrid, que tienen ahí un sumo sacerdote que en realidad es un monaguillo de la oligarquía financiera internacional.

 

— ¿Quién es?

 

— Se dice el pecado pero no el pecador (risas).

 

— Ah bueno, habrá que averiguar.

 

— A mí me causa tristeza porque jamás he visto a un grupo de seudo intelectuales, de militantes políticos disfrazados de profesores lanzarse con tanta fruición a una campaña para destruir a su propia nación. La izquierda francesa ama a Francia. Alan Rouquié, cuando yo estaba con él, cada vez que sonaba la Marsellesa se ponía de pie como un resorte, se ponía la mano en el pecho, en el corazón, porque esos tipos aman a Francia. Y la izquierda italiana ama a Italia. La izquierda inglesa ama a Inglaterra. La única izquierda, con excepciones, como Alfonso Guerra, que detesta a su propio país es la izquierda española. Es un caso no para la ciencia política, sino para la psiquiatría política.

 

— Igual están tratando de instalar también en Francia ese tipo de visión crítica.

 

— Sí, en todos lados.

 

— Otro tópico de la leyenda negra es el genocidio, aunque las pruebas en contrario están a la vista. El barón Von Humboldt se sorprendió cuando vino a hacer su recorrida por América y vio que la población americana estaba compuesta por muchísimos indios y mestizos. Venía a comprobar el estrago que había hecho España y terminó impactado. Estuvo en Colombia, en México.

 

— Colombia, Ecuador, Venezuela, México.

 

— Vio indios y muchísimos mestizos.

 

— Pero cuando fue a Boston, no encontró ninguno, porque no quedaba ni un solo indio. Ahora el estudio más serio lo hizo Ángel Rosenblat sobre la población en América. Nunca nadie se atrevió a desafiarlo, porque para eso había que tener con qué. Es el único estudio científico. Dijo señores no hablen estupideces, acá están los números. No hubo genocidio en América. Hubo muertes por enfermedades, sí, claro. Pero lo mismo hubiese habido si venía un turista. Si se hubiese congelado la historia, y ahí estuvieran los aztecas, y llegaba un turista español o inglés a Cancún, hubiese pasado exactamente lo mismo, porque no había anticuerpos para lo que se traían de Europa, como los europeos no tenían anticuerpos para las cosas de acá. Es natural.

 

— Como la sífilis, ¿no? Tengo entendido que la sífilis se la llevan los españoles de aquí…

 

— Sí, ahora lo niegan. Ahora dicen que no. Toda la vida se estudió que era de acá para allá. Ahora dicen que es mentira, que no es posible. Que no puede ser, porque acá había un paraíso terrenal donde ni siquiera había enfermedades. No sé de qué se morían. Sí, sé de qué se morían, se los comían. Porque los guaraníes eran antropófagos y se comían a las tribus enemigas. Los aztecas lo mismo. Los pijaos lo mismo. Pero enfermedades se ve que no había, era un paraíso terrenal fantástico.

 

— La derecha que rechaza este discurso lo atribuye a un marxismo cultural. ¿Tiene esto que ver con el marxismo? Más bien parece una tendencia que está por encima de los partidos porque hay gente de distintas corrientes que asume este discurso.

 

— El marxismo cultural es la mano de obra desocupada después que la Unión Soviética dejó de pagarles porque desapareció y comenzaron a pagarles los famosos filántropos del mundo. Los dueños del casino del mundo, los buitres del mundo dueños de nuestra deuda externa, esos son los que hoy pagan a todas estas ONG que pululan por acá. Cuando uno ve las cuentas todas vienen de esos famosos filántropos. Estos muchachos del marxismo cultural trabajan para ellos. Como antes trabajaban a sueldo de la Unión Soviética, del oro de Moscú. Pero en realidad la leyenda negra no nace en la izquierda, nace en la derecha más recalcitrante. Nace en la oligarquía argentina, en la oligarquía colombiana, la oligarquía chilena, que tenía la necesidad de justificarse a sí misma. Había ganado las guerras civiles. Se había aliado con Inglaterra que había sido nuestro enemigo histórico y entonces tenían la necesidad de crear una leyenda sobre España, sobre el período hispánico, para justificarse a sí misma por haber traicionado a su propio pueblo y haberse aliado con el enemigo histórico. Entonces lo que hoy reivindican estos seudo marxistas, que nunca leyeron a Marx, que no era negro-legendario ni antiespañol, lo que hoy reivindican es el pensamiento más retrógrado de la oligarquía argentina o de la chilena, que fueron los primeros negro-legendarios e indigenistas. Indigenistas de la boca para afuera porque reivindicaban a Lautaro pero no querían tener un indio por igual sino de empleado y de súbdito, de lacayo y esclavo.

 

Pero acá también hubo una tradición pro hispánica porque Yrigoyen, por ejemplo, es el que impone el 12 de octubre como feriado. Reivindicaba esa herencia. Y Perón, ni hablar, siempre reivindicó la herencia hispánica. Y sin embargo ahora tenemos una hegemonía de gente que supuestamente responde al peronismo y son los mayores promotores de esta leyenda negra.

 

— ¿Me permitís que haga algo que no es muy periodístico?

 

— A ver.

 

— Mirá [tomando su libro], esto se lo dedico a La Cámpora, pero sobre todo al Movimiento Evita y a la vicepresidenta de la Nación que siempre habla de Evita pero nunca lee lo que Evita decía.

 

— Sacó el monumento a Colón de detrás de la Casa de Gobierno.

 

— Claro. Eva Perón, la más grande antiimperialista de la historia de Hispanoamérica, dijo: “La epopeya del descubrimiento y la conquista es fundamentalmente una epopeya popular. Somos pues no solo hijos legítimos de los descubridores y conquistadores sino herederos directos de su gesta.” Gesta, esto lo dice Eva Perón. “Y de la llama de eternidad que ellos transportaron por los mares el 12 de octubre”; cosa que ahora la señora ex presidenta cambió. No es más un día nuestro de festejo. “El 12 de octubre es por lo mismo”, dice Eva Perón, “una fiesta, una fiesta de la Hispanidad que toca por igual a España que a sus hijas de América. Luchemos como supieron luchar los hombres de Cortés, de Mendoza, de Balboa y de Pizarro”, los reivindica a todos. “Éste es mi homenaje al Día de la Raza, día del pueblo que nos dio el ser y que nos legó su espiritualidad”. Y termina con un signo de admiración diciendo “¡Bendito sea!”. Día del pueblo que nos dio el ser. Cuando uno niega a España como hacen ahora pseudo pensadores nacionales que no reivindican más a Perón ni leen más a Perón y a Evita, lo que están negando es nuestro propio ser.

 

— ¿Cuántos ejemplares de tus libros se vendieron en España?

 

— No sé cuánto se vendió, pero Madre Patria tiene ya 12 ediciones. Creo que ahora hay una 13a edición. Y el segundo lleva cuatro ediciones y salió recién el 5 de octubre. Yo mismo estoy asombrado.

 

— ¿Fuiste a presentarlo allá?

 

— Sí, en Madrid, Sevilla, Granada, Segovia… también en Salamanca. Con una gran afectividad. Y un gran rechazo en los sectores universitarios. El libro ha sido absolutamente rechazado por la Universidad Complutense, por la Universidad Autónoma de Barcelona. Porque como decía Arturo Jauretche, la Universidad es la frutilla del postre de la colonización pedagógica. Y eso vale tanto para Argentina como para España.

 

— También hubo un rechazo de las editoriales en Hispanoamérica de publicarlo acá.

 

— Bueno, no ha habido forma de que los grupos de Hispanoamérica de la misma editorial que lo publicó allá quieran publicarlo aquí. No dan razones.

 

— Económicas no pueden ser, porque el libro se está vendiendo por Mercado Libre. Se vende. Hay demanda.

 

— Así es, hay demanda. Hay una especie de censura tácita del libro. No se puede comprar en ninguna librería. Es la dictadura de lo políticamente correcto que es más eficiente que la Gestapo nazi o que la KGB soviética, que eran burdas.

 

— Sí, es autocensura en realidad.

 

— Claro. Te apartan de la universidad. Te apartan de esto, te apartan de lo otro. Porque la leyenda negra tiene los pies de barro y lo que no quieren es discutir. Ellos no quieren discutir ni de la leyenda negra, ni de feminismo, ni de aborto. Porque saben que en la discusión pierden. ¿Qué hay que hacer? Censurar. Excluir del debate. Hacer una cosa monolítica para que nada se debata, para que el pueblo no sepa de qué se trata.

 

— Sí, sí. El que quiera becas, premios, publicación y reconocimiento ya sabe de qué temas tiene que hablar. Hay que descubrir patriarcado donde no lo hay, racismo donde no lo hay. Y reivindicar naciones precolombinas que no fueron tales.

 

— Ahora, si vos querés ir con una bequita a Estados Unidos, como periodista, estudiante o doctorando, denunciá que la selección argentina no tiene negros. Y yo me pregunto ¿por qué no hay astronautas negros?

 

— Esa pregunta tiene más lógica que la que hacen ellos.

 

— Imaginate si nosotros tuviéramos un Pelé, ¿cómo no lo vamos a poner en la selección? Lo pondríamos ya. Pero esto es un intento de construir una subordinación ideológica y lo más curioso es que la progresía local, con las señoras que ponen en los Ministerios, asumen eso.

 

— Esperemos que el libro siga haciendo su camino a pesar de las trabas.

 

— Nosotros tenemos una obligación que es luchar contra la colonización cultural. Porque nuestra primera colonización no es material, es cultural. Y hoy esa colonización cultural es de tal magnitud que está destruyendo espiritualmente al pueblo argentino y al pueblo hispanoamericano. De la destrucción económica se sale. Siempre hemos salido. Porque somos un país riquísimo. Nos sobran recursos. A nosotros nos falta patriotismo y valores morales suficientes. De la decadencia económica podremos salir, de la decadencia espiritual es muy difícil.

MARÍA KODAMA

 

 pone en perspectiva a Rosas con un valioso aporte a la verdad histórica

 

Pacho O'Donnell

 

Infobae, 28 de Diciembre de

 

Cuando recibí la invitación para la presentación de un libro de María Kodama en el CCK auspiciada por el Ministerio de Cultura cuyo título es La divisa punzó no pude menos que recordar el poema “Rosas” de Borges:

 

“(…) La imagen del tirano

abarrotó el instante,

no clara como un mármol en la tarde, 

sino grande y umbría

como la sombra de una montaña remota

y conjeturas y memorias

sucedieron a la mención eventual

como un eco insondable.

Famosamente infame

su nombre fue desolación en las casas,

idolátrico amor en el gauchaje

y horror del tajo en la garganta (…)”

 


Dominado por el prejuicio, deduje que sería una detracción más, seguramente inteligente, contra el Restaurador. Grande fue mi alegre sorpresa al leerlo y comprobar que se trata de un libro de jerarquía histórica que rescata personajes, comentarios, circunstancias, opiniones de una gran objetividad y calidad literaria, que tratándose de alguien con quien nuestra historia oficial liberal se ensañó hasta la obscenidad, es un valioso aporte para la verdad histórica. Además, rescata al Restaurador del escarnio vengativo por haber mantenido a la oligarquía porteñista fuera del poder durante veinte años y lo propone como objeto de debate inteligente y desprejuiciado. “Estas páginas son el resultado de los interrogantes surgidos en ese largo viaje hacia Rosas y sus circunstancias como del deseo de compartir con otros nuestra larga conversación y de ayudar a matizar en lo posible las posiciones extremas y los desencuentros que surgen, de modo indefectible, cuando dialogamos sobre el pasado colectivo”. Y ese objetivo de la Kodama, en coautoría con Claudia Farías, se cumple.

 

El libro comienza con el recorrido de tres autores que tempranamente se ocuparon de Rosas y su tiempo. Comenzando por Antonio Saldías, amigo de Mitre e integrante por cuna de la oligarquía que regía los destinos argentinos que se vio sorprendida e indignada cuando el resultado de sus honestas investigaciones fue una publicación que cumplió con su enunciación del prólogo “No se sirve a la libertad manteniendo los odios del pasado”. El prolijo recorrido que las autoras hacen de las páginas de la “Historia de la Confederación Argentina” nos permite adentrarnos en los hitos fundamentales de la vida y obra de Rosas y de las circunstancias sociales, económicas y políticas, nacionales e internacionales, que les dieron sustento y razón: la alianza con López, la guerra contra Lavalle, la Campaña del Desierto, el Pacto federal, la guerra contra Bolivia, el bloqueo francés, la épica Vuelta de Obligado, el permanente conflicto con la Banda Oriental, Camila O´Gorman, la anunciada derrota de Caseros, Southampton, testamento.

 

Luego vendrá la exposición y el análisis de la obra de Ernesto Quesada, “La época de Rosas”, quien tuvo el privilegio de participar de una larga entrevista de su padre con el Restaurador que recogió en su libro. A continuación “Vindicación y memorias de don Antonino Reyes”, de Manuel Bilbao, sobre quien fuera edecán y mano derecha de don Juan Manuel durante muchos años. El contacto con su entrevistado hace que el autor corrija la versión sostenida en una primera publicación que recogía todos los infundios echados a correr sobre el Restaurador y que merecería su indignación al leerlo. Cuatro años después su compromiso con la verdad que le devela Reyes lo mueve a otra publicación que corrige la primera.

 

Las páginas de La divisa punzó recogen la riquísima correspondencia entre San Martín y Rosas, ambos patriotas y hombres de orden, que culminó con la cesión testamentaria del sable libertador, reconocimiento poderoso que nunca pudo ser absorbido por el unitarismo liberal y por su versión consagrada de nuestra historia. Las autoras en su capítulo “Rosas y el mundo” enlistan y presentan extranjeros que tuvieron participación en su vida, entre ellos Woodbine Parish, Charles Darwin, Henry Mandeville, Henry Southern y otros. Capítulo aparte para Mary Tyler Mann, esposa del célebre educador Thomas Mann y prologuista del Facundo.

 

Es muy interesante, quizás por ser menos conocido, el capítulo que lleva el título de “Words, words, words” y que nos presenta al Rosas escritor. Una vocación postergada y que hasta entonces sólo se había manifestado en las largas cartas que solía escribir con bella caligrafía. Un ejemplo está en este mismo libro en la carta a Facundo Quiroga desde la hacienda de los Figueroa.

 

La referencia literaria a cargo de las autoras, ambas escritoras, comienza con “la libreta” manuscrita donde a lo largo de años Rosas anotaba fragmentos de libros que le llamaban la atención y composiciones de su autoría. En su precipitada huida luego de Caseros no atinó a recogerla y esperó con ansiedad que su amigo Terrero se la hiciese llegar a su destierro en Southampton. Consta de 458 entradas ordenadas y numeradas por mi querido y admirado historiador revisionista Fermín Chávez.

 

Las anotaciones del Restaurador no siguen un orden temático y parecen escritas impulsivamente, muchas veces con carácter ejemplarizador o moralizante que hoy consideraríamos algo ingenuo:

 

Un alma insensible es como un piano sin cuerdas, del cual en vano se procuraría sonido (8)

 

Una mujer discreta al lado de un necio es uno de los seres que me inspira más comprensión (10)

 

También da cuenta de opiniones sobre la vida y los seres humanos, como frutos de su experiencia:

 

Sería demasiado castigar a una mujer, hacerla amar a un sabio y casarla con un tonto (12)

 

Generalmente los hombres que atavían mucho, tienen un aire embustero. La verdad es sencilla y modesta (14)

 

Era de carácter que unía a grandes talentos, todos los vicios de un ambicioso (32)

 

En ocasiones echa mano a la poesía:

 

Si pretendes acabar

la obra que te has propuesto,

has de comenzar a obrar:

que lo difícil en esto

se ha vencido al comenzar (424)

 

 

¡Oh! ¡Cómo todos se jactan,

de ser agradecidos!

¡Y qué pocos en efecto

se acuerdan del beneficio!

Cuando esperan un favor

los más se muestran rendidos;

pero apenas lo reciben

Los más lo echan al olvido (423)

 

Algunas observaciones, señalan las autoras, parecen ser autorreferenciales o alusivas a personas próximas:

 

Aunque debo lisonjearme de tener tan nobles progenitores, nunca he desconocido que la verdadera nobleza empieza donde empieza el verdadero mérito (39)

 

Fueron la escoria de la nación. Sus depravadas costumbres, unidas a un coraje determinado y un orgullo mezclado de bajeza, los hacía capaces de hazañas grandes, y de grandes maldades (40)

 

En algún caso, aunque la libreta no consigna ningún nombre propio, puede adivinarse la referencia: el fusilamiento de Dorrego, que tanto lo afectó, haciendo que su primer acto de gobierno fuera un gran homenaje al mártir de Navarro.

 

En uno de esos momentos de enajenación, en que el hombre no es dueño de sí mismo, mandó que fuese fusilado sin otra forma legal, que su cruel voluntad, su ambición y su envidia (42)

 

No ahorra su experiencia en el Gobierno:

 

El menosprecio de la opinión pública, es vicio en un particular, y crimen en un gobernante (6)

 

Pero qué puede la justicia lejos del trono? (30)

 

Son a veces más poderosos los resortes de la política que los de la fuerza acreditada (46)

 

La prudente cautela es una de las armas de un diestro general (52)

 

No está ausente algo parecido al humor:

 

El hombre a los diez años es conducido por cualquier bagatela; a los veinte por una amante; a los treinta por los placeres; a los cuarenta por la ambición; desde los cincuenta en adelante, por la avaricia, pero rara vez por la razón y la sabiduría (7)

 

El segundo texto que Kodama y Farías rescatan del Rosas literato es un cuento, Desespera y muere, frase cuyo origen Rosas no aclara aunque lo hacen las autoras: es de Ricardo III, de Shakespeare. Es un relato romántico en inglés que trata sobre el amor desdichado entre María y Andrés escrito por Rosas durante su exilio y en edad bastante avanzada.

 

“En 1858, en las cercanías de Fontainebleau entraron en una casa de huéspedes una señora y un caballero, que se proponían pasar en el campo una temporada.

 

En los primeros tiempos salían juntos todas las mañanas, y no volvían hasta la hora de comer.

 

La noche la pasaban leyendo en su cuarto.

 

Esa fue su vida durante el estío.

 

Cuando llegó el tiempo de la caza, el joven salía temprano y volvía tarde.

 

Ella nunca salía esos días. Parecía muy triste. Andrés hizo conocimiento en la caza con algunos; después al poco tiempo llevó a varios a la casa, comieron juntos y se divirtieron, bebiendo y hablando muchas horas de la noche. Por la mañana, Andrés se fue con ellos y pasó algunos días sin volver.

 

Luego estas ausencias se repitieron a menudo. María pasaba esos días cerca de la ventana o de la lumbrera, trabajando o leyendo, cuando no lloraba. A fines del invierno Andrés se marchó, dejando pago el gasto que podía hacer la joven durante su ausencia, que anunció debía ser bastante larga.

 

Transcurrieron dos meses después de su salida, y María ninguna carta recibió. La joven estaba tan triste, que luego se enfermó”.

 

La historia, “una sentencia tristísima” según su autor, se resuelve trágicamente como era habitual en el romanticismo de entonces, en una segunda parte escrita en primera persona:

 

“12 de octubre. Amigo mío: me has amado mucho, y todavía te lo agradezco. Unos meses de tal felicidad valen más que una vida larga, atravesada siempre por sinsabores, sean cuales fueren la posición y la fortuna. Adiós para siempre, Andrés; tengo que cerrar estas páginas antes de que la fría mano de la muerte arranque la pluma de mis manos.

 

¡Adiós!


Nada puede añadirse. La historia es cierta: los que visiten el bosque de Fontainebleau podrán ver en la gruta los nombres de Andrés y María y debajo la inscripción “Desespera y muere”.

 

Por fin, la tercera de las obras literarias analizadas por las autoras es el “Diccionario pampa”, redactado por Rosas para una mejor comunicación con los pueblos originarios, demostración de su sensibilidad social. Que se puso también de manifiesto en su conquista del desierto basada en los acuerdos y negociaciones con los indígenas y no con su exterminio, como sucedería más tarde. Cabe agregar la campaña antivariólica que promovió con su ejemplo entre los pampas, tehuelches y ranqueles que los rescató de una peste que provocó muchas muertes, campaña que mereció el premio de la “Sociedad Jenneriana”, fundada por el inventor de la vacuna contra la viruela, Edward Jenner. El diccionario, de considerable extensión, como lo revelan las autoras del libro que comento, consta de varias partes. Por él nos enteramos que ALI-Co quiere decir agua, y RUMEN-CO, agua que pasa, que PICHi significa pequeño, CUYEN, luna, PUQUEN, invierno. Registra también el nombre de numerosos caciques, como ANGUE-PANGI, cara de león o vivir, MOGENo GURRU-NAMON zorro y piedra, recogiendo características de cada uno. Asimismo el diccionario se ocupa de palabras usuales como ¿QUÉ? Chem, vivir MOGEM, EPU dos PATACA cien. Es interesante que CHE quiere decir indio, gente.

 

Don Juan Manuel le dio gran importancia a su diccionario y lo pulió y lo amplió hasta el fin de sus días. Tanto fue así que en la cláusula 24ª. de su testamento declara: " El Diccionario y gramática Pampa manuscritos, los dejo a Manuelita, por su muerte, a Máximo, su esposo, y por muerte de este, a sus hijos, por escala de mayor edad”.

 

No termina aquí La divisa punzó, pero la extensión de este comentario me obliga a concluirlo.

 

Mi opinión del libro de Kodama y Farías es muy favorable, y cumple con el propósito de corregir lo que denuncia uno de sus acápites, cita de Carlos Pereyra: ”A Rosas no se le ha historiado, se lo ha novelado. Y se lo ha novelado en folletín” . Al folletín las autoras de La divisa punzó oponen la verdad histórica convertida en bella literatura.

DE LA ESPADA DE BOLIVAR

 

 a la de San Martín

 

 Por: Iris Speroni

 

Crítica revisionista, 7 de diciembre de 2022

 

El 11 de agosto EL MANIFIESTO publicó “La Espada” de Sertorio, autor por quien siento admiración y respeto. Sin embargo, mi visión sobre el proceso que nosotros los americanos, denominamos “La Independencia” y que los españoles peninsulares ven, con justa razón, como el desmoronamiento de un Imperio, necesariamente discrepa.

 

Debo aclarar que mi opinión es la mayoritaria, con matices, entre todos los historiadores profesionales y aficionados argentinos. Aquellos que añoran el dominio español son pocos y no muy bien vistos. En general, estamos muy orgullosos de nuestra gesta emancipadora del tirano Borbón.

 

Discrepo en la importancia dada a la injerencia inglesa en general y la influencia que pudo llegar a tener la Leyenda Negra en particular. Se denomina así a la propaganda creada por Inglaterra y Holanda, mayormente para uso interno, con poco asidero fáctico. Resultaba poco creíble para quienes vivían en América a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, quienes sí tenían bien en claro cómo eran las relaciones con indígenas, negros, mulatos, mestizos y zainos en esos tiempos. Gente pragmática que jamás compraría fantasías insustanciales. Esta fábula, como todo lo whig, fue retomada por el marxismo, el cual nunca se caracterizó en ser apegado a los hechos. En Argentina, la Leyenda Negra entró en circulación a partir de la segunda mitad del siglo XX de la mano de intelectuales universitarios de izquierdas. La acompañan con una Segunda Leyenda Negra sobre la Conquista de la Patagonia (Conquista del Desierto).

 

La Guerra por la Independencia fue una guerra civil. De español contra español. La divisoria de aguas era si se renovaba la lealtad al monarca o no, luego de la vergonzosa abdicación ante Napoleón. Los sustentos ideológicos principales fueron la teoría de la reversión de la soberanía al pueblo del padre jesuita Francisco Suárez y los iluministas franceses. Recomiendo la obra de José Carlos Chiaramonte, "Ciudades, provincias, Estados: Orígenes de la Nación Argentina (1800-1846)", Editorial Ariel, Buenos Aires, 1997.

 

¿Por qué nos quisimos divorciar de los Borbones?

 

Voy a hablar únicamente por el Virreinato del Río de la Plata. Mi conocimiento de Bolívar es mínimo por lo que me limitaré a lo que me apasiona que es la historia de mi Patria. Nosotros, quienes admiramos a los Generales Don José de San Martín, Martín Miguel de Güemes y al Almirante Guillermo Brown miramos con cortesía y cierta condescendencia al prócer de Colombia y Venezuela. Prosigo.

 

El final de la Casa de los Austrias fue trágico para América. Las reformas que implementó Carlos III - que, convengamos, fue el mejor de todos los Borbones - fueron devastadoras para los españoles en América. Enumeraré los errores principales:

 

Apoyo a la Independencia de los Estados Unidos. Fue costoso para los reinos de Francia y España. Para Francia, significó la bancarrota y finalmente la pérdida del trono. Para España, una sangría de dinero que solventó América, reforma impositiva mediante.

El decreto real que diferencia a los españoles nacidos en América y en la Península. Durante los Austrias, los súbditos nacidos en América tenían la misma jerarquía que los nacidos en Europa. Era razonable. Los servidores reales desarrollaban una carrera burocrática en diferentes ciudades del Imperio. Ejemplo: cuatro años en Manila, cuatro en El Callao, cuatro en Cartagena de Indias y así. Eran hombres casados cuyos niños nacían en el camino. Muchos, de adultos, entraban al servicio del Rey como sus padres. La incomprensible decisión de Carlos III dejaba fuera de la carrera profesional a decenas de miles nacidos a donde el Rey había enviado a sus padres. En términos modernos equivaldría a negarle a los hijos de un ejecutivo de una multinacional nacido azarosamente en Singapur poder ingresar a una universidad de la Ivy League y luego hacer carrera en Wall Street.

 

La expulsión de los jesuitas. Creo que ésta es la más fuerte de todas. Los jesuitas formaron a la mayoría de las élites españolas en América. Pusieron el cuerpo en la colonización de enormes áreas, los peores lugares a donde el resto no quería ir. Si el Rey le dio la espalda a quien le fue tan fiel (según ojos americanos), ¿por qué no lo haría con el resto de sus fieles súbditos? Más aún cuando, se supuso, fue una decisión tomada por pedido del Borbón francés.

 

El Virreinato del Río de la Plata

La historia nuestra es particular, respecto a otros virreinatos. Para empezar, éramos pobres - comparados con Manila, Nueva España o Perú -.

 

Parte del territorio del Virreinato estaba bajo la administración de los jesuitas sin perjuicio de las concesiones a muchas otras órdenes religiosas y a particulares. Especial mención las Misiones Jesuíticas Guaraníticas, al Noreste de la hoy Argentina. Eran una barrera de contención contra los intentos imperiales de Portugal. Al punto que el Rey dio dispensa legal para armar y entrenar a los indios guaraníes —cosa prohibida—, quienes derrotaron una voluminosa expedición portuguesa (Guerra Guaranítica 1754-1756). Así mismo administraban amplias extensiones en Córdoba y Salta, colegios secundarios y universidades en Córdoba y en el Alto Perú.

 

La expulsión de los jesuitas fue avisada con antelación al rey de Portugal quien preparó una invasión luego de que la decisión real fuera efectiva. El Imperio de Brasil se apoderó de kilómetros cuadrados que hoy integran el sur de ese país (actualmente Río Grande del Sur), además de apresar miles de guaraníes como esclavos y matar otros tantos. Dicho de otra forma: el rey abandonó a sus súbditos a manos de un imperio extranjero. Porque antes, cuando los Austrias, los guaraníes eran súbditos que merecían la protección real (remito al testamento de Isabel la Católica).

 

En 1806 una flota militar británica toma Ciudad del Cabo al sur de África luego de una batalla encarnizada en la cual miles de boers perecieron. Luego de aprovisionarse zarpa para la desembocadura del Río de la Plata. El virrey abandonó la ciudad con el fin de proteger el tesoro (no está mal). La tropa real era escasa y no pudo defender la plaza la cual cayó rápidamente ante el invasor. El comportamiento inglés fue nefasto. Pillaje en conventos, iglesias, comercios y casas de familia, violaciones de mujeres, vejación de monjas de clausura. Lo usual. Tras 47 días de violencia y abusos, tropas venidas del interior junto a civiles armados retomaron la ciudad con un alto costo en sangre. Lo llamamos La Reconquista. Las banderas apoderadas al 71º Regimiento de Highlanders son exhibidas desde entonces hasta la actualidad en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo, de la orden dominica, en Buenos Aires.

 

Existe una segunda invasión en 1807, El lapso entre ambas expediciones fue empleado por los porteños para entrenar milicias civiles y pertrecharse. La rendición de los ingleses tras el segundo desembarco fue inmediata.

 

Estos hechos aunados conforman en la población la convicción de que al rey no le importa la protección de sus súbditos, única obligación de un monarca absoluto.

 

La invasión de la Península por el ejército napoleónico

 

¿Qué puede esperar un pueblo de un rey que deja ingresar a su territorio a un ejército extranjero y de tal forma poner el patrimonio y la vida de sus súbditos y la virtud de sus súbditas a riesgo? ¿Qué clase de persona es? ¿Por qué alguien querría ser vasallo de un monstruo traidor semejante?

 

El gobierno de Cádiz a partir de 1808 más la resistencia que duró seis años fueron financiados desde América, en particular desde el Perú. Uno a uno los virreinatos decidieron autogobernarse mientras el Rey estuviera en Valençay, con excepción de Perú que respondía a la Junta de Cádiz.

 

Fernando VII, reinstaurado al trono por potencias extranjeras, se negó a jurar la Constitución de 1812. Ordenó fusilar a quienes se lo pedían, a pesar de haber cuidado el reino en su nombre y resistido al invasor, cosa que él no hizo. Mandó ejércitos a América a recuperar su territorio. Resistimos, cual aldea de Astérix, las Provincias Unidas del Río de la Plata con sede en Buenos Aires. También Asunción (la cual se había emancipado en 1810). Hasta Montevideo había caído.

 

La Independencia de las Provincias del Río de la Plata se declara en 1816. Fue luego de largas negociaciones entre nuestra máxima autoridad Don Juan Martín de Pueyrredón y el embajador del rey. Nuestra única exigencia para renovar la lealtad era que Fernando VII aceptara la Constitución de Cádiz. Meses se demoró la Declaración de la Independencia a la espera de estas tratativas. El rey no dio el brazo a torcer. Nosotros nos divorciamos el 9 de julio de 1816 de la Corona Española y diez días después de toda potencia extranjera.

 

Nos peleamos con el ejército realista durante diez años. En la frontera norte, en el Río de la Plata (Batalla de Montevideo). El Ejército de los Andes liberó Chile y Perú. Guerreamos contra los portugueses (a quienes les ganamos en Ituzaingó y Carmen de Patagones), rechazamos invasiones francesas e inglesas que bloquearon el Río de la Plata intermitentemente durante dos décadas.

 

Estamos orgullosos de nuestra herencia católica, de nuestro idioma y de nuestro acervo todo. Nuestra constitución reza: “Artículo 2º.- El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano”. Su preámbulo “....invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia…”. Y no hace falta enumerar las contribuciones argentinas a la lengua castellana en los últimos doscientos años.

 

Nos hemos peleado con los ingleses todas las veces que fue necesario y lo volveremos hacer hasta recuperar nuestras Islas Malvinas.

 

Creo que los historiadores modernos españoles recargan las tintas sobre los ingleses porque es autoexculpatorio. Es fácil echarle la culpa de todos los pesares a los ingleses y hacer la vista gorda a los errores propios. “El imperio no se desmoronó por los Borbones, sino porque Gran Bretaña es mala”. Muy fácil.

 

¿Quiso Inglaterra medrar con el Imperio Español? Seguro que sí. ¿Aprovechó las luchas civiles americanas? Sí. ¿Trató que América fuera su mercado luego de perder Estados Unidos? Sí. ¿Contribuyó a la Revolución francesa? Probablemente. Eso no quiere decir que hayan podido hacer mucho. No pusieron ni plata ni hombres ni dinero, excepto en situaciones marginales (Cochrane en Chile y con plata chilena). Sí tuvimos contribución por parte de oficiales napoleónicos en el exilio, pero eso es otra historia. La Independencia fue financiada por nosotros, bañada con nuestra sangre, por decisión nuestra. Porque creímos y creemos que cualquier suerte es mejor que estar bajo un Borbón.

 

Nos habrá ido bien, mal o regular, pero estamos orgullosos de nuestra costosa elección. Subo la apuesta: Argentina volverá a crecer y ser una nación orgullosa bajo la faz de la tierra. Seremos, una vez más, el refugio de todo cristiano, quienes serán perseguidos en Europa cuando ésta caiga indefectiblemente en el paganismo si continúa el actual derrotero.

 

Porque así, ahora como antes, seremos un lugar de resistencia, integrado por hombres y mujeres bravos.

 

En cuanto a España, no soy yo quien para decir qué está bien o mal. Pero a Fernando VII debieron decapitarlo cuando volvió. La Casa de Borbón ha sido la promotora de la disolución general, con la pérdida de Florida, Puerto Rico, Cuba y la disgregación actual de la Península. Cuanto antes se desentiendan de esa gente, mejor.